27/05/2021

 

    El día 25 de mayo, a las 12'30, la Fraternidad Sacerdotal de Santo Domingo de España, se reunió en el convento de Santo Domingo el Real de Madrid, fundado por Santo Domingo en 1218, para celebrar el VIII centenario de su tránsito a la gloria de los Apóstoles. La Eucaristía fue presidida por el Prior Provincial de los dominicos de la Provincia de Hispania, fray Jesús Díaz Sariego. 

    El P. Provincial animó a los hermanos a vivir su espscífica vocación en la comunión de la Iglesia, a través de la Familia Dominicana, redescubriendo la figura y la obra de Santo Domingo de Guzmán que es de la máxima actualidad. Predicar y crear comunidades para la predicación fue la consigna de Santo Domingo. Gracias a Dios, esta rama de la Orden de Predicadores va creciendo por la incorporación de nuevos sacerdotes diocesanos que quieren tomar a Domingo de Guzmán como referente para su ministerio sacerdotal.

    La Fraternidad Sacerdotal de Santo Domingo de España, que aglutina a cerca de 28 sacerdotes seculares de diferentes diócesis, dejó de poder reunirse hace ya más de un año, a causa del COVID19. Esta Eucaristía significaba el reinicio de los encuentros, como así decidió el Consejo de la Fraternidad, aprovechando el homenaje al fundador. El mismo día, se celebró reunión del Consejo de la Fraternidad para reactivar la vida normal de la Fraternidad.




25/03/2021

TRAS LAS HUELLAS DE ESANTO DOMINGO.FLORENCIA

SANTA MARÍA NOVELLA



    Domingo de Guzmán está, por estas fechas, preparando su viaje a Bolonia, mientras consolida las fundaciones de San Sixto y Santa Sabina, en Roma. Piensa en que, de camino a Bolonia, tiene que visitar las comunidades que ya se están consolidando, especialmente Florencia y Siena. También quiere visitar a sor Bene, una mujer convertida por su predicación en 1219 y con la cual mantiene una relación sacerdotal y amistosa que habla de la fidelidad de Santo Domingo a las personas que acompaña en sus procesos de fe.

    En la primavera de 1219, al regresar de su viaje fundacional por la península Ibérica, Domingo regresó a Bolonia. Se encontró una comunidad numerosa, más de 50 religiosos, jóvenes y muy bien preparados. Como hacía siempre, procedió a la dispersión y envío de religiosos a diferentes lugares para que predicaran y fundaran una comunidad predicadora. Juan de Salerno y dos religiosos más, fueron enviados a Florencia. El propio Santo Domingo fue a visitarlos en su camino hacia Viterbo y predicó junto con ellos, además de visitar a las autoridades para que apoyaran la instalación de una comunidad. Primero fue una humilde posada y luego les concedieron una iglesita, pero ahora, en marzo de 1221, les dan la iglesia de Santa María Novella. Con el tiempo se convertirá en la impresionante basílica que es hoy, patrimonio de la humanidad, formando parte de la historia viva de Florencia y uno de los referentes de su patrimonio artístico.

MEDITACIONES DE CUARESMA. ESPECIAL DIA DE LA ENCARNACION. MONJAS DOMINICAS FEDERACION NTRA SRA ROSARIO



15/03/2021

TRAS LAS HUELLAS DE SANTO DOMINGO: CAMINO DE BOLONIA

   




      Una vez que San Sixto y Santa Sabina están fundados, como un todo, a ejemplo e imitación de Prulla, Domingo de Guzmán se encamina hacia Bolonia. Previamente, había enviado a todas las comunidades ya formadas una carta convocando el II Capítulo General para Pentecostés. 

    El Primer Capítulo General se celebró en 1220, en Bolonia. Ciudad muy querida para Domingo por muchos motivos, especialmente por la repercusión internacional que tenía aquel lugar universitario. Soñaba con que también allí se formara una comunidad de hermanas contemplativas, como complemento, a imitación de Prulla, de Madrid, de San Esteban de Gormaz y ahora en Roma. En 1220 se había definido lo que se ha dado en llamar la Carta de Predicación: los fundamentos de lo que es la Orden de Predicadores en general y el modelo específico de los religiosos. Ahora, en 1221, el fundador sabía que había que consolidar pues las comunidades se multiplicaban por toda Europa a un ritmo muy acelerado.

    Los pasos de Domingo se dirigen primero hacia Florencia. Donde ya hay una comunidad que está creciendo. Allá está sor Bene, aquella mujer convertida por su predicación y que ahora es religiosa. Una mujer entrañable a la que Domingo y los religiosos de Florencia asisten con afecto. Domingo siempre es fiel en su amistad y en su acompañamiento como sacerdote.

FRATERNIDADES SACERDOTALES DE SANTO DOMINGO




    Las Fraternidades Sacerdotales de Santo Domingo están integradas por sacerdotes diocesanos que profesan la Regla especifica que la Santa Sede y la Orden de Predicadores aprobaron. De modo que no se trata de una cofradia de sacerdotes mas o menos afin a los dominicos, sino de verdaderos miembros de la Orden de Santo Domingo.
    Somos Dominicos Sacerdotes Seculares que profesan, segun la Regla, al Maestro de la Orden. Verdaderos Sacerdotes Seculares y verdaderos Dominicos. Somos Orden de Predicadores.
    La Fraternidad Sacerdotal de Santo Domingo de España se constituyó en 2016, siendo Maestro de la Orden Fr Bruno Cadoré. Actualmente está integrada por 25 sacerdotes de diferentes diocesis de España y del Caribe: Tuy-Vigo, Santiago de Compostela, Oviedo, León, San Sebastián, Logroño, Terrassa, Valencia, Murcia, Albacete, Madrid, Sevilla, Cádiz, Jerez, Cáceres, Canarias y Aruba.
    Pueden pertenecer los sacerdotes seculares y diáconos (incluidos diáconos permanentes) que se suman al carisma representado por Santo Domingo de Guzmán: seguimiento de Jesucristo para la predicación y la salvación de las almas, al estilo de los Apóstoles. Como sacerdotes seculares estarán al servicio de sus iglesias locales, como dominicos serán predicadores de la Gracia.

09/03/2021

QUEDADA FRATERNA

 QUEDADAS


    La Fraternidad se vive de muchas maneras. El modo habitual es a través de los encuentros que cada tres meses solemos celebrar. Además de las relaciones interpersonales.


        El Covid nos ha impedido reunirnos con la frecuencia habitual y hemos tenido que aprender  manejarnos en los medios telemáticos. No es lo mismo, es cierto. Pero es lo que hay.


        Cada semana celebramos una QUEDADA on line. Habitualmente son informales, en plan vernos, comentar un poco de nuestra vida diaria y rezar juntos. Pro, a veces, tenemos la alegría de poder celebrar conferencias o cursos de formación o charlas de espiritualidad.

         En la sección QUEDADAS del blog iremos poniendo las fechas de las mismas y el horario. Por si alguien, especialmente sacerdote o diácono, desea participar en ellas y compartir un rato con nosotros.









08/03/2021

MEDITACIONES DE CUARESMA 3: MONJAS DOMINICAS FEDERACION NTRA SRA DEL ROSARIO


MEDITACIONES DE CUARESMA 2: MONJAS DOMINICAS FEDERACION NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO 2


MEDITACIONES DE CUARESMA 1: MONJAS DOMINICAS FEDERACION NTRA. SEÑORA DEL ROSARIO









TRAS LOS PASOS DE SANTO DOMINGO 4 SAN SIXTO y SANTA SABINA

800 AÑOS DE SAN SIXTO y SANTA SABINA

    Cuenta sor Cecilia, que una vez obtenida la segunda profesión de todas las monjas que iban a formar parte de la nueva comunidad predicadora de San Sixto, Domingo hizo que la mayor parte de los frailes se mudaran a Santa Sabina. El papa le cedió una basílica dedicada a Santa Sabina y unas dependencias, propiedad de su familia. Eso ocurrió más o menos a finales de febrero, allá por 1221, si bien el acta de cesión se firmó más tarde. 

    En San Sixto quedarían un grupo de religiosos para atender a las monjas de forma más directa, si bien en la mente de Santo Domingo, y del Papa, San Sixto y Santa Sabina era el efecto de una misma idea: reproducir en Roma el modelo de Prulla. 

    Se había fijado la instalación de las monjas en San Sixto para el primer domingo de cuaresma, que ese año cayó el 28 de febrero. Ese día Santo Domingo convocó a todas las monjas romanas en Santa María in Témpulo. Allí las esperaban los cardenales Nicolás y Esteban, además de un grupo de sacerdotes y religiosos. En San Sixto esperaba, a la puerta Santo Domingo. La primera en entrar fue Sor Cecilia. Tenía entonces 17 años. El Predicador la recibió a la puerta de la iglesia, Cecilia profesó por tercera vez en sus manos, recibió el hábito de manos de Santo Domingo y entró al nuevo convento. Así hasta cerca las cerca de 40 monjas. 

    Sor Blanca y otras 6 monjas habían venido desde Prulla junto a un grupo de frailes y clérigos, acompañados por el propio obispo de Toulouse, Fulco. Son Blanca, que había entrado en Prulla en 1210 ó 1211, sería la primera priora de San Sixto. 

    Además de la comunidad de monjas, en San Sixto quedaron seis frailes, sacerdotes y no sacerdotes, que serían los asistentes directos de las hermanas, además de dedicarse a la predicación itinerante. 

    Santo Domingo se había comprometido a que el antiguo y venerado icono de la Madre de Dios que se veneraba en Santa María in témpulo, fuera trasladado e instalado en San Sixto. El mismo, en la noche del día 29 de febrero, organizó una procesión nocturna, cargando él mismo con el icono. Lo acompañaron los dos cardenales antes mencionados, más muchas otras personas. Caminaban con los pies descalzos y con antorchas encendidas. 

    En la pascua, el 25 de abril, el papa dirigió una carta a las monjas declarando que el proceso de reforma se había llevado a cabo y que en manos de Santo Domingo se había logrado con gran éxito.



MADONNA DI SAN SIXTO (la que Sto Domingo trasladó con sus manos)

San SIXTO en la actualidad

SANTA SABINA, interior








    

06/02/2021

AÑO DE SANTO DOMINGO EN VILAMARXANT (Valencia)
5 de febrero de 2021

Esquema de la homilía del P. Martín Gelabert, O.P.



- Gracias al párroco, a D. Juan José Llamedo, por la invitación.

- Felicidades a este pueblo, a sus habitantes, por tener presentes en una de sus mejores instituciones a dos santos tan grandes como son San Francisco y Santo Domingo. Son dos buenos titulares para un colegio y dos buenos modelos para los niños, los jóvenes, los padres y madres de familia. Vamos a fijarnos en uno de estos dos grandes modelos, ya que este año 2021 celebramos los 800 años de su muerte, o sea, de su entrada en el cielo. Porque para los cristianos, y para todos, lo que pasa es que los cristianos lo sabemos, al final de nuestra vida no nos espera la nada, nos esperan los brazos amorosos de Dios.

- ¿Y qué es lo que vemos cuando miramos a este modelo, a esta referencia que es Domingo de Guzmán? Vemos a un hombre apasionado por dar a conocer a Jesucristo, por predicar el evangelio. Esta pasión fue la que hace 800 años le condujo a fundar la Orden de Predicadores, conocida como los dominicos. Pero es mejor llamarla Orden de Predicadores. No de predicadores de cualquier cosa, sino de predicadores de la fe. En tiempos de santo Domingo una fundación así era muy necesaria. Santo Domingo se encontró con dos problemas: los herejes cátaros, que predicaban bien y daban ejemplo de vida evangélica, pero no estaban en comunión con la Iglesia. El otro problema era que los Obispos y los encargados de predicar en aquella época, además de hacerlo mal, llevaban una vida alejada del evangelio, poco ejemplar. Santo Domingo quiso que sus frailes no solo predicasen bien, sino que estuvieran en comunión con la Iglesia y vivieran tal como lo pide el Evangelio. Para que predicasen bien les envío a las mejores universidades de Europa, para que estuviesen bien preparados y formados.

- El mundo actual sigue necesitando escuchar la buena noticia de Jesús, porque Jesús y su Evangelio responden a lo que todos, de una u otra forma, buscamos. Esta buena noticia debe predicarse de forma alentadora, comprensible y positiva, tal como hacía Domingo. De Domingo se dice que es predicador de la gracia y se sabe que era un varón lleno de misericordia. Cuenta sus biógrafos que, ya desde su infancia, Domingo se entristecía a la vista de las miserias ajenas.

- Hay un acontecimiento famoso del joven Domingo que viene bien recordar aquí. Una gran hambre sobrevino en la región de Palencia. Domingo se compadeció profundamente de los pobres y les fue entregando sus pertenencias. Llegó un momento en que sólo le quedaba lo que más apreciaba, sus libros, que eran algo más que sus libros, pues en los márgenes de aquellos manuscritos debían estar sus propios apuntes. Entonces pensó: “¿Cómo podré yo seguir estudiando en pieles muertas, en pergaminos, cuando hermanos míos en carne viva se mueren de hambre?”. Más dramática, si cabe, es esta otra escena de la vida de Domingo: un día llegó a su presencia una mujer llorando y le dijo: "Mi hermano ha caído prisionero de los sarracenos". A Domingo no le queda ya nada que dar. Decide venderse como esclavo para rescatar al esclavo.

- Esta compasión es la que se despierta cuando durante su viaje por el Sur de Francia se encuentra con la herejía cátara que se aprovechaba de la ignorancia de la gente para desviarles de la fe católica. La misma compasión que le hacía orar con lágrimas por los pecadores. Los que vivieron con Domingo cuentan que estaba siempre alegre, que su cara permanecía siempre feliz y radiante, excepto cuando se encontraba con cualquier clase de sufrimiento. Entonces, nos dicen, su rostro se entristecía y sus lágrimas fluían sin cesar. La compasión de Domingo se hace oración y su oración viene suscitada por la compasión, convirtiéndose así en una oración solidaria. En realidad, la compasión fue una característica de toda su vida. La oración de Domingo era tan compasiva y universal que, según cuentan los testigos de su canonización, oraba hasta por los condenados en el infierno y pedía para ellos la misericordia divina.

- Detrás de Domingo: podríamos citar a muchos, me limito a citar a los más famosos, algunos valencianos: Vicente Ferrer, Catalina de Siena, Bartolomé de las Casas, fray Angélico, Raimundo de Peñafort, Luís Beltrán, Jacinto Orfanell (La Jana, Castellón), Jacinto Castañeda (Játiva) Martín de Porres, Francisco Coll.

- Santo Domingo era un hombre acción y un hombre de oración. Lo que animaba su oración, su trabajo y su predicación era la misericordia. Varón lleno de misericordia. Todas las noches pasaba muchas horas en oración. Durante el día pasaba muchas horas predicando, consolando y ayudando a los demás, repartiendo alegría por donde pasaba. Santo Domingo era un hombre alegre. Era muy devoto de la Virgen. En todas estas cosas, Santo Domingo puede ser un buen modelo para nosotros: oración, testimonio de nuestra fe cristiana, formación, alegría, cuidado de los pobres. Para hacer estas cosas tan fundamentales no hace falta hacerse dominico, aunque si alguno quiere ser dominico yo le digo enseguida donde tiene que ir. No necesariamente fraile o monja. Hay dominicos seglares. También fraternidades sacerdotales. Ya desde los orígenes Santo Domingo reunió en torno a sí no solo a los frailes; antes fundó a las monjas; y desde el inicio había también grupos de seglares y sacerdotes diocesanos que colaboraban con él. Bien, dejo eso. Lo importante es que todos, a ejemplo de Domingo, estamos llamados a ser testigos de la fe, a vivir una fe seria y por tanto a tener una buena cultura de la fe, a ser personas de oración, y a traducir en nuestras vidas, en todo lo que hagamos, la misericordia de Dios. Eso a lo que tanto nos exhorta el Papa Francisco puede ser un buen resumen del espíritu y de la vida de Santo Domingo: un hombre lleno de misericordia, y por eso, un hombre abierto a Dios y abierto a los hombres.




Imagen de Santo Domingo 
Parroquia de Vilamarxant


El P. Martín incensa el altar de Santo Domingo



      El vínculo de la Parroquia de Vilamarxant, de Valencia, con Santo Domingo de Guzmán viene de la creación de un colegio de enseñanza que la señora Dominga Zamora realizó mediante una fundación y que confió a las Dominicas de la Anunciata. Estas hermanas estuvieron presentes en Vilamarxant hasta el año 1998 en que el colegio "San Francisco y Santo Domingo" pasó a ser titularidad de la Parroquia. Este Año de Santo Domingo se inscribe en los diferentes actos de homenaje que se desarrollan por todo el mundo con motivo del VIII Centenario de la muerte de Santo Domingo, acaecida en Bolonia el 6 de agosto de 1221. Con ese motivo, habrá actos diversos cada mes, a lo largo del año. Se desea aprovechar el Año de Santo Domingo para realizar un proyecto pastoral para la Parroquia y un Proyecto Educativo de Centro para el colegio.






05/02/2021

TRAS LOS PASOS DE SANTO DOMINGO 3

    Cecilia era una muchacha de 17 años cuando conoció a Santo Domingo. Era una joven monja de Santa María in Tempulo. Domingo entró al monasterio para intentar cumplir con el mandato del papa: reformar las monjas de Roma. Honorio III quería que en la Ciudad Eterna se pudiera reeditar una Domus Praedicationis como aquella que, desde 1206, era la raíz y alma de todo un proyecto de Iglesia, y  así se lo expresó a las monjas de Prulla y a los railes de Toulouse en una carta. El mismo Domingo le contó al papa que en 1218 había creado en Madrid una casa semejante a Prulla. Y Honorio III soñaba con algo así en su diócesis.

    Sor Cecilia cuenta que Domingo había venido muchas veces a visitarlas. Les hablaba con dulzura y firmeza a la vez. Y con convicción. Es un varón evangélico. Y a las personas que tienen como fuente vital el seguimiento de Jesucristo, se les nota que no fingen ni pretenden comer el coco a nadie. Domingo ofrece a aquellas hermanas, atadas a sus oropeles familiares, optar por una vida cristiana verdadera. Hubo quienes, al principio, se resistieron. Pero Domingo tiene un especial atractivo... tiene la empatía del apóstol y el don de conmover hasta la adhesión.

    Es sabido que Domingo tiene una especial sensibilidad hacia los más vulnerables. Y más aún hacia aquellas personas que están prisioneras y vejadas en su libertad. Sorprende que sor Cecilia diga que el predicador no imponía, sino que proponía una opción evangélica asociada a la vida de los apóstoles. Varias veces visitó a aquellas hermanas prisioneras de los caprichos de sus familias, de las deudas inmobiliarias (sobre ellas pesaba una hipoteca imposible de pagar) y, sobre todo, prisioneras de sus miedos. Cuenta sor Cecilia que Domingo superó con creces esos miedos. 

    Las monjas sabían que si querían resucitar de sus mediocridades tenían una gran oportunidad que la Iglesia les ofrecía. Pero osaron tentar al Espíritu Santo: "este icono lleva aquí desde el siglo VII; aceptamos tu propuesta y ser trasladadas a San Sixto pero si el icono regresa a su casa, como ya hizo milagrosamente en otras dos ocasiones, nos desvinculamos del compromiso". Domingo debió de mirarlas con una compasión infinita. Y aceptó el reto. Aún así, dejó pasar unas semanas para que las hermanas pudieran orar y reflexionar sobre su decisión. Bien sabía lo que se hacía.



Restos de Santa María in Tempulo (Roma)

El icono llamado Madonna di san Sisto
el icono que estaba en Santa Maria in Tempulo
y fue trasladado por Santo Domingo
Se trata del icono más antiguo
que representa a la Virgen María.



23/01/2021

TRAS LOS PASOS DE SANTO DOMINGO (2)
ENERO 2021

        En enero de 1221, estando en Roma, recibe el ofrecimiento del señor Rainiero Rustichini para hacerse cargo de una obra benéfica en Siena. Se trataba de una hospedería o albergue para personas en riesgo de exclusión social, atendida por una señora viuda y tres monjas en unas dependencias de laiglesia de Santa María Magdalena de la hermosa ciudad. Domingo no pudo menos que recordar aquellos años entre 1195 y 1197, que el hambre asoló Palencia y él mismo donó todos sus bienes para crear una fundación de ayuda a los damnificados. O cuando en 1214, predicando en Toulouse, se encontró con un grupo de muchachas prostitutas y las recogió de la calle, dándoles un estatus de comunidad religiosa. ¿Cómo un hombre tan sensible a las necesidades y penurias ajenas iba a desentenderse de aquel ofrecimiento? Lo aceptó. Envió a fray Rodolfo y a fray Benito a Siena para hacerse cargo de aquella obra piadosa y, de paso, formar una comunidad para la predicación.

        En San Sixto las obras van avanzando. Pero los religiosos viven en extrema pobreza. Predican sin descanso; visitan a las monjas para ultimar el proceso de reforma; gestionan mil cosas; pero para comer tienen que mendigar. Por dos veces al reunirse en el refectorio, se encontraron con que la despensa estaba vacía. El procurador de la comunidad informa a Domingo de la eventualidad. Todo están famélicos y tristes. Domingo les pide que se sienten. Y, sin saber cómo ni de dónde, dos muchachos entran y sirven pan en abundancia a los hermanos que quedaron saciados y satisfechos. O, como dice sor Cecilia, muy consolados. Domingo lo pone todo en manos del Señor y su confianza no tiene límites, como tampoco su semblante alegre y, a la vez, preocupado por el bien de todos.

    


19/01/2021

TRAS LOS PASOS DE SANTO DOMINGO (1)


ENERO de 1221


        Desde diciembre de 1220, se encuentra Domingo en Roma. El año anterior, 1219, el papa Honorio III le encomienda la reforma de las monjas de Roma y, para ello, le cedió la basílica de San Sixto. El papa quiere que reproduzca en la Ciudad Eterna el modelo de Prulla. En los primeros años de 1220 puso manos a la obra: preparó y diseñó el edificio conventual de San Sixto y visitó una por una a las monjas en sus monasterios y a las llamadas "reclusas", que eran mujeres que llevaban vida monástica en su propia casa. En mayo de 1220 se fue al 1er capítulo general de Bolonia, encargando a un grupo de religiosos, algunos sacerdotes y laicos que prepararan el terreno para abordar la misión encargada por el papa lo antes posible.

    Ahora, en enero de 1221, Domingo visita de nuevo a los monasterios y se implica a fondo en lograr el objetivo. Santa María in Tempulo, Santa Bibiana, etc. Van adhiriéndose poco a poco al convencimiento de que es mejor adquirir una vida religiosa verdadera que seguir en la mediocridad. 

    El papa puso a disposición de Domingo a tres cardenales de alto nivel para que le ayudaran en la complicada empresa, pues las familias romanas se resistían.

    En este mes de enero hubo numerosos encuentros con distintas personas y a diferentes niveles. Uno de ellos ocurrió en casa del cardenal Hugolino, quien invitó a Francisco de Asís y a Domingo a un coloquio con él. El cardenal les propuso que permitieran a sus religiosos aceptar obispados para asegurar así un rápido avance de las reformas de la Iglesia que hacía años venían emprendiéndose a trancas y barrancas.

    Domingo argumentó que los predicadores debían de dedicarse a eso, a predicar, que esa era su mejor aportación a la Iglesia y que él mismo les impediría aceptar otra dignidad más que la de ser predicadores a tiempo pleno. Francisco pidió a Hugolino que dejara a sus hermanos seguir siendo pobres y desprendidos puesto que ese es el mejor servicio que prestarían a la renovación de la Iglesia. Ambos, Domingo y Francisco, compartían el ideal de que la recuperación de la vida apostólica en la Iglesia era una necesidad prioritara a cualquier otro tipo de cosas. Ambos profesaban la pobreza evangélica y ambos tomaban como referencia a Jesucristo y los Doce. Domingo según un modelo canonical, más estructurado e institucionalizado y Francisco según un modelo más carismático y secular.

    Domingo siguió cuidando de los detalles de las obras de San Sixto y de los pormenores de la organización de aquella difícil encomienda que el papa le había hecho, además de gestionar lo necesario para la expansión de la Orden de Predicadores puesta al servicio de los obispos para la predicación, tal como había pedido el canon X del IV Concilio de Letrán, al que él acudió como teólogo del obispo Fulco de Toulouse.




    

12/01/2021

Tras los pasos de Santo Domingo



    
    JUBILEO DE SANTO DOMINGO 2021
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 Tras los pasos de Santo Domingo de Guzmán


Así
reza el rústico letrero en los inicios de un camino vecinal que sale de Caleruega hacia Gumiel. Buena sugerencia para seguir desde Caleruega a ese profeta itinerante que dejó nuestra tierra el 6 de agosto del 1221. Un seguimiento que intentaremos hacer el día 6 de los ocho primeros meses de este año en que celebramos el octavo centenario de su muerte.

Domingo nació en Caleruega hacia el 1170-1171 ó, com mucho 1172. De los 7 a los 14 años recibe la instrucción básica bajo la tutoría de su tío, Don Gonzalo, residente en Gumiél de Izán. A los 14 años es enviado a Palencia, al Estudio General, donde cursa Artes Liberales y luego cursa Teología. En 1191 recibe un beneficio que culminará con su incorporación como canónigo de Osma. Entre 1194 y 1197 fue profesor en Palencia. Hubo de dejar la docencia pues empeñó todos sus bienes (libros incluidos) en ayudar a una grave situación de hambruna. En 1197 se incorpora de lleno al cabildo, del que es hecho Sacristán y luego subprior, llegando a ser Vicario General de la diócesis de Osma bajo el episcopado de Diego de Acebes.


En 1203 sale por primera vez de España acompañando al obispo de Osma Diego en un viaje diplomático por encargo del rey Alfonso VIII. Toma contacto con el gran problema de la herejía cátara. Tras el segundo viaje diplomático, fracasado el proyecto de matrimonio del hijo de Alfonso con una sobrina del rey de Dinamarca, van a Roma. Inocencio III les pide que visiten Citeaux y en Citeaux son invitados a participar en la Conferencia de Montpellier, donde se diseñó el plan de acción. Diego de Acebes propone implantar el método apostólico. El y Domingo se suman a la Legación papal.


Diego de Acebes crea un vínculo misionero entre Osma y el sur de Francia, confiándoselo a Domingo. Domingo se instala en Fanjeaux y logra la conversión de un grupo de mujeres. En 1206 consigue crear en Prulla un grupo plural y mixto de personas (monjas, laicos, clérigos seculares, monjes) cuyo cometido es la predicación itinerante. En 1212 elabora la Regla de Prulla. En 1215 se establece en Tolosa la primera comunidad de religiosos predicadores. Fulco aprueba para su diocesis a Santo Domingo y sus socios (todos los que se han asociado a él de una u otra manera) como predicadores en la diócesis de Tpulouse, es una aprobación que llamaríamos hoy de derecho diocesano. Domingo y Fulco participan en el IV Concilio de Letrán. Inocencio III les pide formalicen más lo instituido porque quiere que lo hecho en Toulouse sea válido para toda la Iglesia. Todo fue confirmado como de derecho pontificio por Honorio III en 1216.


Consciente de que la misión evangelizadora es para todo el mundo, en 1217 dispersó a los hermanos predicadores con  la misión de predicar y fundar convento: 7 a París, 4 a Castilla, 6 quedaron en Toulouse, 6 en Prulla-Fanjeaux; Domingo y Esteban de Metrx se dirigieron a Bolonia, donde quedó iniciada una comunidad que el propio Domingo iba reforzando, y luego a Roma.


En los tres últimos años de su vida aquel hombre de Dios viajó de un lugar a otro como predicador de la gracia y animador de nuevas comunidades. De 1218 a 1219 hizo un larguísimo viaje fundacional: Roma-Asís-Bolonia-Prulla-Toulouse-Barcelona-Zaragoza-Osma-Guadalajara-Madrid-Segovia-Zamora-Palencia-Burgos-Caleruega-S Esteban de Gormaz-Osma-Zaragoza-Barcelona-Toulouse-París-Bolonia-Viterbo-Roma.


Tras una agotadora vida de predicación por el norte de Italia, más la gestión y cuidado de la Orden, agotado en sus fuerzas, el día de la transfiguración 6 de agosto de 1221 murió en Bolonia prometiendo que desde el cielo vendría en ayuda de los hermanos predicadores. Fue canonizado por el papa Gregorio IX en 1234.


Un profeta itinerante

Animado por la pasión por el "negotium fides et pacis" se lanzó a implantar en la Iglesia el modelo de vida apostólico, viviéndolo él mismo con auténtico heroísmo. Hablando con Dios o de Dios, no perdía ocasión para predicar a Jesucristo y para instruir a todos. Domingo responde a un largo deseo de la Iglesia: recuperar la vida apostólica. Prulla fue el modelo original y Domingo propició en vida ese modelo de comunión apostólica que el Concilio de Letrán propiciaba. Munjas, religiuosos, seglares, monjes, clerigos... todos asociados a Domingo como Predicador 

Por eso la itinerancia de Domingo es una exigencia de su amor compasivo hacia todos los seres humanos, una forma de permanecer fiel al Evangelio para todo el mundo.

Domingo de Guzmán no quiso para los frailes predicadores la estabilidad de las abadías, pero sí la vida comunitaria en orden a la predicación. Para esta misión la itinerancia es propia de la misma comunidad dominicana.

En 1975 el memorable maestro de la Orden fray Vicente de Cuoesnongle escribió una carta profética sobre el “Coraje de futuro”. En ella dice: ”Los rasgos característicos del coraje de futuro parece que los podemos hacer consistir en una mirada nueva y en una disposición al cambio a los que cabe añadir como su fundamento la esperanza en Dios. Necesitamos ver las cosas con una mirada nueva; uno se habitúa con frecuencia a mirar las cosas no como ellas son sino como las han catalogado de una vez para siempre.
Gracias a una consideración de todo lo que nos rodea, uno se da cuenta de que envejece, tal vez muy rápidamente ¿no somos profetas de un mundo que está construyéndose”.

Y disposición al cambio: “El mundo de hoy es creatividad; esta no es una palabra de moda sino una palabra clave de nuestro tiempo. Nadie puede vivir fuera de este ambiente. Esto que es verdadero para todo hombre, lo es especialmente para el fraile predicador que, en el anuncio de la Palabra eterna de Dios, debe ser contemporáneo de aquellos a quienes se dirige. Para la nueva mirada y para la disposición al cambio contamos con la fuerza misma de Dios y con la potencia misma de Cristo nuestra esperanza".

En esa línea el capítulo General de 1986 declaró: “La misión dominicana desde sus orígenes fue y debe seguir siendo una misión de fronteras; exigió y exige de la comunidad dominicana la actitud y la práctica de la itinerancia, la movilidad, el continuo desplazamiento hacia nuevas fronteras”.

El profeta itinerante en y desde comunidad que fue N.P. Santo Domingo es el signo y la referencia para los dominicos y dominicas que vivimos en un tiempo de mudanza y en una Iglesia que “acompaña a la humanidad en todos sus procesos por más duros y prolongados que sean” (papa Francisco).




11/01/2021


A lo largo del año que abarcará del 6 de enero de 2021 al 6 de enero de 2022 celebraremos el aniversario de la partida de Santo Domingo de Guzmán.

El tema de la celebración del jubileo es En la mesa con santo Domingo. Este tema se inspira en la tabla de Mascarella, tabla sobre la cual se pintó el primer retrato de santo Domingo poco después de su canonización. Por tanto, celebraremos a santo Domingo no como un santo que se encuentra solo en un pedestal, sino como un santo que disfruta de la comunión en la mesa con sus hermanos, reunidos por la misma vocación de predicar la Palabra de Dios y compartir el don de Dios de la comida y de la bebida.


Nuestra celebración jubilar nos invita a reflexionar sobre estas cuestiones: ¿Qué significa para nosotros estar a la mesa con santo Domingo aquíahora(hic et nunc)? ¿De qué manera su vida y su trabajo nos inspiran y animan a compartir nuestra vida, nuestra fe, esperanza y amor, nuestros bienes espirituales y materiales, para que otros también se nutran en esta misma mesa? ¿Cómo esta mesa se convierte en mesa para compartir la Palabra y el Pan de Vida? Espero compartir con ustedes mis pensamientos sobre estas preguntas en otra carta.

Actividades

Por ahora deseo presentaros las principales actividades preparadas por el Comité para el Jubileo que tendrá lugar en Bolonia, en la Iglesia patriarcal de San Domenico. La predicación itinerante de santo Domingo culminó en Bolonia donde se conservan y veneran sus restos mortales: el centro de las celebraciones será por lo tanto esa ciudad. Me permito pedir a los Priores Provinciales y Vice Provinciales que promuevan la participación en estas celebraciones. También les pido que organicen similares celebraciones en sus respectivas provincias o viceprovincias, ya que el espíritu y el carisma de Domingo está presente dondequiera que sus hijos e hijas están predicando.

Celebraciones litúrgicas

1.   Epifanía, 6 de enero de 2021 : Celebración eucarística de apertura

2.  Fiesta de la Translación de santo Domingo, 24 de mayo de 2021: Su Santidad, el Papa Francisco ha sido invitado a presidir la Celebración Eucarística

3. Dies Natalis de Santo Domingo, 4 de agosto de 2021 : presidiré la Celebración Eucarística a la cual invito a toda la Familia Dominicana.

4.   Epifanía, 6 de enero de 2022 : Celebración eucarística de clausura

Peregrinaciones

Estamos también invitados a participar u organizar una peregrinación sobre “el último viaje de Santo Domingo” de Roma a Bolonia, siempre y cuando la pandemia lo permita. El Camino de los Peregrinos, que incluye algunos santuarios de la Orden, será anunciado próximamente por el Comité para el Jubileo.

Tabla de Mascarella

Desde el 25 de marzo de 2021 hasta el 7 de octubre de 2021 la Basílica de San Domenico de Bolonia y el claustro del convento acogerán la exposición “En la mesa con Santo Domingo” (A tavola con S. Domenico) en la que se exhibirá por primera vez la “Tabla de la Mascarella” en su totalidad. Esto es muy significativo, puesto que las partes de esta tabla se encuentran actualmente dispersas en diferentes lugares.

La exposición incluye actualizaciones sobre el tema de “la mesa” en el arte contemporáneo, lo que nos ayudará a reflexionar sobre las cuestiones planteadas anteriormente.

Conferencias y Materiales para el Jubileo

En colaboración con la Universidad de Bolonia, el Comité para el Jubileo celebrará un congreso histórico-científico del 22 al 25 de septiembre de 2021 sobre el tema del Jubileo. También se elaborarán materiales de reflexión a lo largo del año. El calendario general de actividades, los materiales para el Jubileo y otras informaciones relevantes también se publicarán en el sitio web de la Orden.

Invitación

Se anima a las comunidades, fraternidades y grupos de la Familia Dominicana, en la medida de sus posibilidades y siempre y cuando la pandemia lo permita, a considerar algunas fechas más significativas a lo largo del año en las que se puedan programar celebraciones jubilares. La pandemia ha reducido en toda la Orden las celebraciones inicialmente previstas, y lo mismo ha sucedido con bastantes iniciativas que pensábamos llevar a cabo entre nosotros.

Mientras nos preparamos para el Jubileo, tengamos presente que queremos celebrar a santo Domingo no con un espíritu arqueológico ni, menos aún, con un espíritu apologético y de auto-glorificación, sino con agradecimiento, con un espíritu de reflexión y de atención a los signos de los tiempos y a la excelencia de la vida y del legado perdurable de santo Domingo.


03/01/2021

DOBLE CENTENARIO: VIII CENTENARIO DE LA FUNDACION DE SAN SIXTO DE ROMA Y SANTA SABINA.

    Fue una delicada misión que el papa Honorio III encargó a Santo Domingo en 1219: reformar las monjas de Roma. Concretamente, el papa quiere que reedite la experiencia de Prulla en la Ciudad Eterna. En ese año inició una serie de contactos con los diferentes monasterios, especialmente Santa María in Tempulo, el más importante de ellos, y Santa Bibiana. Pero también visitó a mujeres que vivían una vida enclaustrada en su propia casa.  Había dejado en San Sixto un grupo de hermanos para iniciar las obras de acondicionamiento del vetusto edificio que el papa le dona. También les encargó que continuaran visitando a las monjas para ir creando el ambiente propicio para la reforma, mediante la unificación de todas en una sola comunidad y bajo la regla que Domingo había trazado para Prulla en 1212.
  Ahora, a inicios de 1221, Domingo de Guzmán se implica más y visita de nuevo a todas las monjas. Predica, confiesa, dirige espiritualmente. Tras un intenso trabajo apostólico, logra que las monjas se adhieran al proyecto. Las de Santa María in Tempulo le ponen una condición: que el venerado icono de la Virgen María que era objeto de devoción desde hacía siglos fuera trasladado a San Sixto y que si el icono por milagro, cmo ya había sucedido otras veces, se desubicaba de allí, ellas quedarían desligadas de su voto en manos de Santo Domingo y volverían a su vida anterior. Domingo acepta el reto. 

    El  24 de febrero, miércoles de ceniza, se reunen las monjas con Domingo en San Sixto y éste recibe la profesión de todas, menos una,  y se comprometen a la reforma. 

   Las familias romanas se inignaron con Domingo y,se presentaron en los monasterios y presionaron a las monjas para que desistieran. Enterado Santo Domingo, actúa con rapidez. Visita los monasterios, les predica y les dice que son libres de aceptar o no la reforma, de volver a una vida mediocre o empezar una vida religiosa de calidad. Las monjas recapacitan y de nuevo profesan en manos de Domingo. Para evitar conflictos, pidió a las hermanas las llaves de los conventos y confió a los hermanos no sacerdotes la atención y cuidado de las monjas y el que vigilaran para que las familias no interfirieran en el proceso. Contaba con el apoyo de tres cardenales que el papa designó para todo el proyecto.

   El primer domingo de cuaresma se inició una procesión de todas las monjas romanas hacia san Sixto. Allí les esperaba Domingo, a la puerta. la primera en llegar fue sor Cecilia que volvió a profesar en manos de Domingo y recibió el hábito también de sus manos. Y así las cerca de 40 monjas. Al día siguiente, en una vigilia nocturna, Domingo trasladó el precioso y venerado icono de la Virgen a San Sixto donde quedó definitivamente, consolidándose así la fundación de la Comunidad de Monjas Predicadoras en Roma.

   El edificio de San Sixto no podía albergar una comunidad numerosa de mujeres y hombres. Por eso, Domingo solicitó al papa una solución y éste puso a su disposición la basílica de Santa Sabina y sus dependencias, no lejos de San Sixto. Allí se acomodó el grupo más grande de los frailes, mientras que otros permanecieron en San Sixto. la idea era reproducir el modelo de Prulla: una comunidad plural y mixta (monjas, clérigos y laicos) para la predicación. 

  
Convento de San Sixto, iglesia y sala capitular (de la epoca de santo Domingo)



Santa Sabina

 






  




23/12/2020

Mensaje de Navidad del Maestro de la Orden


Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos (...) y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de vida (...) que se nos manifestó (...) os los anunciamos (...) para que nuestro gozo sea completo. 

                                                                                                      I Juan 1, 3-4




 



Queridos hermanos y hermanas:


La Navidad, tanto en tiempos de pandemia como de prosperidad, es una celebración de la inescrutable cercanía de Dios que habita en nuestro interior y entre nosotros; es una acción de gracias a nuestro Dios generoso que se da a sí mismo como regalo.


Este año del Señor de 2020 ha sido realmente inesperado, sin precedentes, inolvidable. La mayoría de nosotros celebramos el Triduo Pascual confinados, con las puertas cerradas; nuestros corazones rebosaban de ansiedad ante un futuro incierto. Pero entonces volvimos nuestros pensamientos y los ojos de nuestra fe hacia nuestro Señor Resucitado, que atraviesa las puertas cerradas, nos saluda con su paz y nos anima a no tener miedo.


Ahora celebramos la Navidad, luchando todavía contra este virus, protegiéndonos a nosotros mismos y a nuestros seres queridos manteniendo una distancia caritativa entre nosotros. Nuestro canto del Venite adoremus queda amortiguado por las mascarillas y los protectores faciales. San Pablo nos exhorta a contemplar con "rostros descubiertos" (2 Corintios 3:18) la gloria de Dios. Sin embargo, este año adoramos la belleza del Rey recién nacido con los rostros cubiertos. Aunque puede que nuestras celebraciones sean escasas y sencillas, tenemos nuestra esperanza y nuestro consuelo en la conmemoración del nacimiento del Emmanuel, el Dios que está "más cerca de nosotros que nosotros mismos" (San Agustín, Confesiones III, 6, 11).


Los recuerdos más agradables de la Navidad son de nuestra infancia, cuando los árboles de Navidad nos sobrepasaban con su inmensidad, cuando unos pocos caramelos daban la impresión de ser una cantidad abundante de dulces en nuestras pequeñas manos. Cuando crecimos, nos dimos cuenta de que la Navidad no tenía que ver con banquetes deliciosos, sino con compartir la comida que alimenta el hambre de nuestros cuerpos y satisface el deseo de fraternidad y de amistad de nuestras almas; nos dimos cuenta de que la Navidad no consiste en intercambiar regalos materiales, sino el regalo de la presencia, del tiempo, de las conversaciones, de estar simplemente juntos, como hermanos y hermanas, con la familia y los amigos.


Sin embargo, aún persiste la pregunta: ¿Cómo puede haber alegría navideña en una época

de pandemia? En muchos hogares y comunidades, incluyendo algunos de nuestros propios conventos, hay hoy sillas y espacios vacíos que nos recuerdan a los seres queridos que hemos perdido este año. Puede que no haya fiestas de Navidad, porque el dinero escasea por la pérdida de empleos y la recesión económica. Debido a las restricciones de viaje y movimiento, los ancianos extrañarán enormemente las visitas y los abrazos de sus seres queridos. Las mascarillas protectoras ocultarán las espléndidas sonrisas de quienes cantan villancicos, como « lámparas debajo del celemín »(Mateo 5,15) que no podrán iluminar completamente estas oscuras noches de diciembre. ¿Cómo puede haber alegría navideña en una época de pandemia?


Nuestro gozo será pleno, como asegura el discípulo amado, si predicamos “lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos (…) y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de vida (…) que se nos manifestó” (I Juan 1:1,3-4).


Esto lo representa de manera elocuente la hermosa pintura de Sor Úrsula Magdalena Caccia de la Santa Madre de Dios que permite a Santo Domingo ver y tocar al niño Jesús, como una madre orgullosa que deja que un ser querido sostenga a su precioso recién nacido. Esta es la beatitud de Domingo, la alegría de predicar a quien ha escuchado, visto y tocado: el Verbo Encarnado.


Esta Navidad, mientras entramos en la celebración del centenario del Dies Natalis de Santo Domingo, nos preguntamos: ¿cómo hemos oído, visto y tocado la Palabra este año? En muchos lugares, el incesante sonido de las sirenas se convirtió en un eco permanente de la pandemia. Pero también significaba que los trabajadores de la salud continuaban socorriendo a los enfermos.


De un fraile que vive aquí, en Santa Sabina, he aprendido la hermosa palabra alemana para decir enfermera: Krankenschwester, que literalmente significa "hermana de los enfermos". Una persona enferma no es solo un paciente, sino un miembro de la familia, uno de los nuestros. En tiempos de desastre, siempre vemos gente que ayuda y cuida de las personas. Cuando las cosas se desmoronan, debemos buscar siempre "salvadores", personas que nos hacen sentir que todo va a estar bien, incluso en la adversidad. Ellas nos dan esperanza. ¡Ciertamente es bueno ver a una de ellas cuando nos miramos en el espejo!


En los últimos tiempos, incluso antes de la pandemia, la proximidad y el tacto han sido vistos con sospecha. Podrían ser signos de abuso. Con la amenaza de la Covid-19 se han convertido en amenazas de contagio y de riesgo. La malicia ha contaminado el tacto y ha hecho que la proximidad sea arriesgada e imprudente; la caridad táctil se ha vuelto tabú y terriblemente ofensiva. Paradójicamente, el mantenimiento de una distancia segura, como protección y prevención de la transmisión viral, se ha transformado en signo sincero de nuestra "cercanía" y en una preocupación genuina por la salud y la seguridad de los demás.


Me alegra que, en estos tiempos difíciles, hayamos oído y visto las múltiples predicaciones y obras de caridad de nuestros hermanos y hermanas, tocando los corazones de tantos.


La alegría de la Navidad es un regalo que nos espera cuando predicamos a Aquel que hemos oído, visto y tocado. No es de extrañar que, desde los primeros tiempos de nuestra Orden, hayamos rezado:


Que Dios Padre nos bendiga,

Que Dios Hijo nos sane,

Que Dios Espíritu Santo nos ilumine y nos dé

ojos para ver,

oídos para escuchar,

manos para hacer la obra de Dios,

pies para caminar,

y una boca para predicar la palabra de salvación...


Una vez escuché la historia de un maestro que preguntó a sus alumnos: ¿cómo podéis saber que la noche ha terminado y el día ha comenzado? Un alumno respondió: ¿es cuando desde la distancia puedo ver un árbol y puedo decir si ese árbol es un manzano o un naranjo? El maestro le dijo que todavía no. Otro alumno levantó la mano: ¿es cuando desde la distancia puedo ver un animal y puedo decir si es una vaca o un caballo? El maestro dijo que no exactamente. Los estudiantes pidieron entonces al unísono la respuesta. El maestro declaró: es cuando desde la distancia se puede ver a una persona y ya se puede percibir en ella el rostro de un hermano o una hermana. Cuando eso sucede, la oscuridad de la noche ha verdaderamente terminado y el resplandor del día ha empezado.


Para nosotros, los cristianos, la oscuridad termina cuando vemos en nuestros hermanos y hermanas, en todos, especialmente en los pobres, la presencia misma de Jesús. Esta es la verdadera celebración de la Navidad: proclamar nuestra fe en el Emmanuel, el Dios que está con nosotros, el Dios que está en todos y cada uno de nosotros. Esta Navidad, la pregunta que nos tenemos que hacer no es sólo "¿quién es Jesús para nosotros? "sino "¿dónde está Jesús en nuestros semejantes?" ¡Él es el Emmanuel!


Que la luz de Cristo brille a través de nosotros,

para disipar la oscuridad que nos rodea y que está en nuestro interior.

¡Santa Navidad para vosotros y para todos vuestros seres queridos!


Vuestro hermano,


Gerard Francisco Timoner III, OP

Maestro de la Orden